12 de Gener de 2007Si la luna me pidieses,
de rubíes vestida te la daría.
Si el divino cielo desearas,
con manto de estrelladas perlas te cubriría.
Más eso que me pides
o que la propia vida pide,
aunque como penitencia
de pasados pecados míos fuere,
eso... en mi alma duele.
Y arrebata mi aliento
y con él, mi corazón muere.
Mecer tu vida quisiera
como la cuna del recién nacido se mece.
Y que tus delicados pies,
descalzos,
sobre perfumadas flores,
encontraran descanso.
Venga la sonrisa a tus labios...,
que si he de morir por amor
y con él, otros descanso obtuvieren,
muera yo como buen cristiano.
Por honor, por mi fe
y por lo mucho que amo.
Veo la tarde en tus ojos posarse.
Aquella tarde alegre.
Entrecerrados los párpados,
ocultan la húmeda belleza
de tus pupilas
y siento tus cabellos
en mis mejillas moverse.
Realidad o sueño?
¡Par diez! A veces me pierdo.
¿Serás tú quién a rescatarme venga,
de semejante lío mañanero?
No, descuidad, que el norte no pierdo.
Mientras tú caminas,
yo camino.
Y sin conocer tu sendero, yo,
mi mirada,
en el lejano horizonte fijo.
LOBO ESTEPARIO






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